
El
pedasdiarias, conocido
cuidapuertas vigilante de la escuela, nomás se encogió de hombros al verme pasar, imagino que ya debe de estar acostumbrado a que lo mande al diablo; la visita anterior fue hace tres semanas pero me quedé platicando en la entrada con Mario el prefecto del turno vespertino, así que en aquella ocasión no me dijo nada.
Mis visitas suelen durar de tres a cuatro horas y la plática con los profes y prefectos siempre empieza con un Sigues perdiendo el tiempo? un Y ahora a quién has visto? y un Que viejos estamos! Hoy en particular fui buscando a una de las personas que más impacto tuvo en mi en esa caótica época: el Rorro.
Su nombre es Rodolfo y no ha cambiado notablemente en todos estos años, a pesar de que su salud ha sufrido y que hace un tiempo tuvieron que practicarle una cirugía bastante delicada de la que aún se recupera, mantiene un carácter firme y amable y sigue siendo de las pocas personas con las que me siento en entera confianza y de las cuáles disfruto plenamente su compañía.
En sus ratos libres se dedica a fabricar llaveros como el de la foto, el cuál le compré para las llaves de mi auto. Mi objetivo de hoy fue, precisamente, encargarle dos llaveros más para lo cuál le di una moneda alemana y una de Colombia, recuerdos de hace mucho, mucho tiempo.
Después de darle las monedas y cerrar el trato, platicamos hasta las 20:00, hablamos de ex alumnos, ex maestros, ex novias, etc. me habló de como falleció Sebastián Baños, maestro de filosofía, sicología y latín, del maestro Andrecito que también dejó de existir hace tiempo. Recordamos a algunas chavas que ya se casaron y de algunas que no, de las que trabajan y las que son mantenidas. De los compañeros que terminaron sus carreras y siguen en contacto y de los que apenas sabemos que fue de ellos por terceras y hasta cuartas personas.
Saludé a Hilda, de quien sólo sabía por medio de su blog familiar y a su mamá, que me bombardeo con un montón de preguntas que no alcancé a responder. El Pegajoso me preguntó por mis hermanas a las que les dió clase de Sicología. El ingeniero Acuña me saludó y se burló de mi escasez capilar Pareces un diente de león, si soplo con fuerza se te vuela el cabello... Zonzo. Me enteré que el anterior vigilante, Peter, está enfermo pero estable y que a mi ex prospecto de tía la operaron recientemente y se está recuperando.
A Rorro le invité un refresco que no aceptó y seguimos platicando cuando terminó su jornada y lo llevé a su casa por que no completaba para su taxi, intercambiamos números de celular y quedé de regresar en dos o tres semanas para recoger mis llaveros nuevos.
Iba de regreso a mi hogar cuando una conocida nostalgia me invadió. Los recuerdos aparecieron y las sensaciones se agolparon. El rato que paso en compañía de esas personas siemrpe me parece más largo de lo que en realidad es. Sigo considerándolos parte de mi vida aún cuando pasan meses o años sin saber de ellos. Quedó mucho por decir pero eso es para tener pretexto para regresar.
Jo jo jo jo... Como si necesitara un pretexto
para regresar a mi segundo hogar.