
Uno de mis pasatiempos favoritos es el cine. Siempre me he sentido atraído por el llamado Séptimo Arte, desde niño disfrutaba, primero en la comodidad de mi casa y más tarde en el cine, las películas tanto mexicanas como extranjeras que pasaban.
Este post lo debo a mi más reciente visita al cine. Fui a Celaya a visitar a una amiga y salimos al cine, vimos una película del Ciclo de Cine Francés 2006 la cuál me agradó bastante, el punto fue que cuando regresaba a la ciudad en la cuál habito, mi mente recordó la última película mexicana que vi en cine.... realmente desagradable y aburrida en comparación al filme divertido y magistralmente dirigido que acababa de disfrutar.
Les doy mi palabra que cada que voy a ver una película mexicana, voy con la ilusión de ver una historia interesante, voy con la esperanza de que no sea un churro de los que últimamente se han puesto de moda y que son recibidos con aplausos, bombos y platillos, sólo por el hecho de ser “orgullosamente mexicanos”, aunque sean tristemente, una mierda. Sin embargo, cada vez que salgo de una función, me doy de topes en la pared por los 38 pesos que tiré (76 si voy acompañado) y que podía haber utilizado para comprar algo mas valioso en la dulcería o ver algún otro filme menos infame.
Actualmente hay la idea estúpida de que la película por mala que sea, si es mexicana, es buena. Se premian localmente con la esperanza de llamar la atención del público y salvar la inversión, e incluso, se dan regalos y promociones para que uno vaya a aburrirse durante dos horas con historias absurdas y exageradas, aburridas y trilladas o basadas en telenovelas, sin otros recursos que el sexo de mal gusto, la violencia tipo Hollywood y el albur sin sentido “por que así hablan y son los mexicanos”. Se aplaude el “esfuerzo” de retratar a la sociedad como es, o cómo el productor la ve, aunque la visión sea de un tipo ignorante que sólo quiere colgarse el letrero de intelectual y realista.
Recordemos la infame “Zapata”, la cuál vi con gran pesar y vergüenza, deficiencias actorales, técnicas irrisorias, una historia completamente distorsionada e inverosímil, además de pretenciosa y carente de sentido, el simple hecho de querer ganar dinero a costa de un cantante famoso pero sin carisma histriónico. En fin, el charro más joto que se haya visto en México, pero eso sí, tu vasito de tequila a la entrada cortesía del patrocinador. (Y aún así sólo tres personas dentro de la sala un domingo a las seis de la tarde)
Películas como “Por la Libre”, “...Y tu mamá también”, “Conejo en la luna”, “Ladies Night”, “La Habitación Azul”, “Santitos”, “El Crimen del Padre Amaro”, “Todo el poder”, “Amores perros”, “Ramito de Violetas”, “Tiempo real”, “Confesiones”, “Yara”, “Amar te Duele”, “Seis días en la oscuridad”, “Sólo con tu pareja”, “American Visa”, “Panchito Rex”, “La primera noche”, “La Segunda Noche”, “La Última Noche”, “El Tigre de Santa Julia”, “Piedras Verdes”, “7 mujeres un homosexual y Carlos”, “Francisca (...de qué lado estás?)”, “Bienvenido/Welcome”, “Cero y van cuatro”,”Fantasías”, “Matando cabos”, “Santos peregrinos”. “Temporada de patos”, “Alex Lora, esclavo del Rocanrol”, “Asesino en serio”, “Corazón de melón”, “Japón”, “Dame tu cuerpo”, “El misterio de Trinidad”, “La hija del caníbal”, “Nicotina”, “Sin destino”, “Sin ton ni Sonia”, “Vera”, “Frida “, “Amor a la mexicana”, “Ciudades oscuras”, “Vivir mata”, “Exxxorcismos”, “Seres humanos”, “Entre Villa y una mujer desnuda”, “Gertrudis blues”, “De Mesmer, con amor o té para dos”, “Los asesinos”, “La princesita”, “El espinazo del Diablo”, “El segundo aire”, “Crónica de un desayuno”, “Tiempo fuera”, “Cicatrices”, “Mar de sueños”, “Don de Dios”, “El robo”, “Adán y Eva todavía”, “Soba”, “Manos libres”, “Parejas”, “El callejón de los milagros”, “Una película de huevos”, “La mujer de mi hermano”, “El otro sueño americano”, etc. , hechas con una gran pretensión y que resultaron en historias tontas, sin sentido, casi como guiones de telenovelas, con defectos técnicos más que evidentes y que, en un afán de ser “artísticos”, resultan en filmes de poca calidad, abaratando el trabajo de cineastas serios y con mayor visión.
Sólo hace falta ver el tipo de trabajo que se nos pone enfrente a cada rato, exceso de tomas a media luz para dar un aire de bajo presupuesto, como si eso fuera vital para tener calidad, acercamientos y movimientos de cámara defectuosos y de mal gusto que hacen perder la continuidad de la pseudo historia que se presenta, recursos pobres a pesar de los altos presupuestos, como para protegerse, si tiene éxito se hizo mucho con pocos recursos y si fracasa fue culpa del poco dinero, igual salen ganando... el que siempre pierde es uno.
La diferencia se ve en los festivales de Cortometrajes: Gente no sólo entusiasta, sino creativa y con pocos recursos, obtienen una calidad de imagen, sonora, técnica, dirección, fotografía, formato, actuaciones, originalidad, etc., mil veces mejor que los weyes que son patrocinados por grandes estudios y que se creen los dueños de la pantalla nacional.
A principios de los años ’90 se dio un “nuevo” resurgimiento del cine en México, desde entonces, se empezaron a hacer cintas de mayor calidad que las de “ficheras”, “pulquerías” y narcos. Llegaron nuevos directores y creadores y con el tiempo han hecho películas realmente excelentes y algunas rescatables.
Para ejemplo tenemos “Cronos”, con muuuuuy bajo presupuesto pero con una gran dirección, sentido de la historia y una gran imaginación. Galardonada a nivel internacional y siendo reconocida como una muestra de lo que México tenía para ofrecer. “Sexo, pudor y lágrimas”, comedia resultado de una mezcla de comedia gringa y mexicana muy fresca para ese momento y que ha servido de molde para copias pobres y simplonas. “La Ley de Herodes” sátira y crítica política que refleja bastante bien la situación de México durante los años de hegemonía del Partido Oficial, llena de humor negro y en un formato dinámico, con una dirección muy buena a pesar de algunos defectillos actorales. “El camino largo a Tijuana” que fue una de las pocas en explotar el género de acción en México sin parecer hecha por los Almada Brothers y que dio pie a una horrible serie de TV. “Un día sin mexicanos” historia original y divertida, con algunos agujeros actorales, pero con una crítica aguda y acertada acerca del tema de la migración y el racismo en los E. U. A.
Otras como “Las Crónicas del Caribe” de los años ’70 creo, una de las pocas películas de animación en muchos años, la cuál describe la salvaje conquista del Caribe y ganadora de varios premios internacionales a pesar de la rudimentaria técnica usada pero poseedora de un interesante y muy bien desarrollado libreto y punto de vista. “El Bulto” y “Rojo amanecer” sobre los acontecimientos estudiantiles de 1968. La ya clásica “Macario”, “Cilantro y perejil”, “Batalla en el cielo”, “Al otro lado”, “Siete días”, “Como agua para chocolate”, “Mecánica Nacional”, “André”, “Club eutanasia”, “Un año perdido”, “El Ángel de Fuego”, “Chilangos” , “Magos y gigantes” (Animación), “Profundo carmesí” y algunas más hechas en los ’70, ’80 y algunas en los ‘90 que se han pirateado de forma pobre y antiartística.
En todo país donde se haga cine, habrá películas buenas y películas malas, pero en nuestro país la frase “Apoyemos el cine mexicano” hace que muchos crean que las películas malas son buenas, sólo por ser mexicanas. Esto debería cambiar para mejorar la calidad del mismo, para dejar de ver en carteleras filmes que dan pena ajena y poder disfrutar de buenas historias en nuestro propio idioma, sin arrepentirnos de haber gastado inútilmente nuestro capital.
Apoyemos el BUEN cine mexicano...
p.d. A excepción de “Mecánica Nacional”, “El Ángel de Fuego” y “Chilangos”, todas las películas nombradas las he soportado y/o disfrutado en la pantalla grande.