A fines del año pasado (hace como tres semanas de hecho), se dio una especie de controversia en la Cámara de Dipuinútiles ya que se les ocurrió la puntada de incrementar el impuesto al cigarro y a los refrescos.
Ya anteriormente expresé que mi opinión en el sentido de que los fumadores deberían de ahogarse en sus propias casas para no apestar a los demás, sin embargo, algo en lo que no puedo estar de acuerdo es en que se coarte el derecho de consumir dicho producto, por nocivo y molesto que sea para la salud, imponiendo un impuesto que resulta injusto.
Tampoco me agrada que se quiera imponer un impuesto similar a los refrescos argumentando que es “por el bien de la salud pública”. En ambos casos se puede ver el autoritarismo que ostentan estas gentes.
En el caso del refresco, dieron la excusa de que era el principal causante de enfermedades como la diabetes y la caries infantil entre otras, incluso agregaron que era un paso indispensable para combatir la obesidad en la población ya que su consumo se ha vuelto básico en la alimentación del mexicano.
A esto último me pregunto yo... ¿Y acaso la comida chatarra como las papas, los chocolates, etc., junto con la dieta diaria de grasas del mexicano y su inactividad física, no contribuye a que tengamos niños y adultos obesos? ¿Acaso SOLO el consumir refresco nos hace aumentar tallas?
Yo creo que no.
Desde mi siempre muy particular punto de vista, dichos artículos fueron escogidos para ser gravados con ese impuesto, debido a su enorme demanda, una forma casi segura y rápida de aumentar los ingresos.
Hay muchas cosas que se pueden hacer para combatir la obesidad existente y las enfermedades en aumento en nuestro país, pero ninguna de ellas representa un INGRESO para el Gobierno, au contraire, las odiosas campañitas de concientización cuestan, al igual que el fomento deportivo, así que lo más lógico para “cuidarnos” sin gastar, desde el punto de vista de esos asnos, es poner fuera de nuestro alcance económico algunos de los pocos lujos y gustos que podemos tener.
Para fortuna de unos, y desventura de los otros, el impuesto al refresco fue eliminado al final, no así el del cigarro, aunque me imagino que a final de este año, el tema volverá a la luz y será considerado una vez más. En fin, ya luego veremos que pasará.