sábado, febrero 28, 2009

Crónicas hospitalarias

Nunca me han gustado los hospitales, vaya, una simple consulta me pone de mal humor y el olor... Pffft!

Esta semana una gastroenteritis me envió directo al hospital durante tres días.

Entré pesando 115 kilos y salí con 7 de menos (Yupi!) las enfermeras fueron agradables a pesar de que me dejaron con más agujeros de los que tenía originalmente. En total me metieron ocho litros de suero durante mi estancia.

Ocho de estos más tres botellitas de 275 ml de antibiótico
fueron necesarias para aliviar mi malestar.


De los médicos no puedo decir mucho, cinco minutos en la mañana y no los volvía a ver hasta el día siguiente.

Eso si, tanto tiempo acostado sin algo útil que hacer te da para pensar en muchas cosas, algunas útiles y otras no tanto. Nop, definitivamente no creo que Agustín Carstens sepa lo que es morirse de hambre.

La vista dentro de la habitación no daba para entretenerse mucho.

Por fortuna, mi hermana tuvo a bien llevarme un libro para distraerme, además de que ya estaba cansada de la carrilla que le tiraba, y tuvo un gran acierto pues me llevó Maten al león, que me entretuvo entre pinchazo y pinchazo de las enfermeras.

Maten al león de Jorge Ibargüengoitia y una de las 17 botellas de agua
que tomé debido a la deshidratación.

Mi familia me visitó, me hablaron los compañeros del trabajo para corroborar el chisme saber como estaba, estuve a punto de averiguar experimentalmente para que sirve la palanca de dos colores a una lado de la cama con dolorosos resultados, le atiné a un ave con la cerbatana que me inventé, descubrí que a las dos de la mañana TODO el personal de guardia está dormido y el laboratorio abierto, pero sobre todo descubrí que después de tantas horas de inmovilidad tu espalda empieza a pasarte factura de pésima manera.

Ah la tentación. En otra ocasión será.

El jueves, se presentó el matasanos médico, me dijo que estaba casi sano y que me daría de alta, de no haber tenido la espalda acalambrada hubiera brincado de gusto. Llegué a mi casa unas horas después, me dieron dos medicamentos, una dieta libre de grasas y mi incapacidad médica, me presentaré a trabajar hasta el lunes.

Del culpable no digo nada, baste saber que en cuanto esté al 100% de nuevo iré a cobrar venganza. Yumi...





Debo admitir que la vista exterior no era del todo mala.



2 Psicóticos Opinan:

Srta. Maquiavélica dijo...

odio los hospitales y el olor a hospital, espero q ya estes mejor¡¡¡yo quiero bajar 10 kilos pero creeme q asi como tu osea enferma y en el hospital?? nelllll mejor le entro mas duro al sex o al gym
besos pa q se cure pronto

Vagancianet dijo...

Srta. Maquiavélica: Me apuntaría para tu primera opción.

 
Locations of visitors to this page